Datos sobre los impactos del transporte basado en el coche en España:
En España, sólo el 11,7% de las inversiones en infraestructuras de tranporte están destinadas al transporte público. (Cambio Glogal España 2020. Universidad Complutense). El coche ya se ha comido la ciudad, ahora empezará a comerse el campo.
En Sevilla capital el reparto modal en transporte es el siguiente: 36% coche, 4% moto, 20% transporte público, 37% a pie, 3% bici. (Encuesta Domiciliaria de Movilidad en el Área Metropolitana de Sevilla. Consorcio Metropolitano de Transportes.).
Accidentes:
- El 15% de los muertos por accidente al año son peatones, la mitad en las ciudades.
- El 85% de los heridos son peatones.
- Los accidentes de tráfico son la 5ª causa más común de muerte en España y la 1ª entre menores de 39 años.
- Causan el 40% de las minusvalías.
Contaminación:
- El número de días con índices de contaminación atmosférica superiores a los admisibles triplica el límite establecido por la UE.
Ocupación de espacio:
- Un autobús repleto de pasajeros equivale a 60 coches.
- Para transportar 50.000 personas se necesitan 9 metros de anchura de vía para tranvía, 35 para bus y 175 para coches.
Entre 3 y 5 metros de anchura de vía son necesarios para transportar en una hora a:
- 2.000 personas en coche.
- 9.000 en bus.
- 14.000 en bicicletas.
- 19.000 andando.
- 22.000 en tranvía.
Ruido:
- El tráfico genera el 80% del ruido en España.
- El 74% de la población está expuesta a niveles de ruido superiores a los admisibles.
- El tráfico de coches genera 46 veces más volumen de ruido que el equivalente en tranvía y 11 veces más que el equivalente en buses.
Despilfarro energético:
- El 35% de la energía consumida en España se dedica al transporte, la cifra sube al 65% si se contabiliza la producción de los coches.
- Al coche le corresponde el 79% de la energía consumida por el transporte.
Exclusión social:
- Un 30% de las familias no disponen de coche.
- El 50% de la población no tiene carnet de conducir.
- Niños y ancianos no pueden dirigir vehículos.
Por tanto el coche lejos de ser un derecho universal es un privilegio.
Si queremos reducir nuestra dependencia energética habremos de reconvertir el actual modelo despilfarrador de energía, materiales y terreno hacia otro más respetuoso con el medio ambiente basado en el tranporte colectivo y la producción - consumo de productos locales.